La importancia de las caricias
Las caricias son consideradas un motor poderoso e indispensable que nos impulsa y alienta en nuestro quehacer diario. Cobra tanta importancia para los seres humanos durante nuestro ciclo de vi da. Es decir tan necesarios desde que nacemos hasta los últimos instantes de la existencia.
No solo hablamos de las caricias físicas que podamos recibir sino también de las verbales mediante un halago, un reconocimiento o unas palabras que nos haga sentir bien. También consideremos las auto caricias que podemos recibir de uno mismo.
Los animales y las plantas comparten con el ser humano esta necesidad de cariño. Sabemos que la atención y el cariño brindados a las mascotas y a las plantas los anima y que el abandono e indiferencia terminan debilitándolos o marchitándolos.
Desde que nacemos tenemos la necesidad de caricias. Si estas se dan positivamente durante la infancia significa que durante la adultez se expresarán actitudes positivas y triunfalistas ante los demás.
Es muy valioso expresar caricias positivas a los niños porque de esta manera su necesidad de afecto se verá colmada. Aquellos niños que son reprochados y criticados son acariciados negativamente y se sentirán insatisfechos o marginados.
Debemos tener en cuenta que las caricias positivas nos ayudan a realzar nuestra autoestima y las negativas nos desvalorizan o causan lástima. En todo tipo de trabajo en la que socializamos continuamente con las demás debe existir expresiones de afecto a través de felicitaciones, agradecimientos que sirvan no solo de estímulo sino también de aliciente para superarse y crecer laboralmente.
Es bien cierto que tocar y acariciar es la mejor manera de expresar afecto, comprensión, amor, solidaridad, compasión y todo lo que signifique comunicación y cercanía entre las personas.
No solo hablamos de las caricias físicas que podamos recibir sino también de las verbales mediante un halago, un reconocimiento o unas palabras que nos haga sentir bien. También consideremos las auto caricias que podemos recibir de uno mismo.
Los animales y las plantas comparten con el ser humano esta necesidad de cariño. Sabemos que la atención y el cariño brindados a las mascotas y a las plantas los anima y que el abandono e indiferencia terminan debilitándolos o marchitándolos.
Desde que nacemos tenemos la necesidad de caricias. Si estas se dan positivamente durante la infancia significa que durante la adultez se expresarán actitudes positivas y triunfalistas ante los demás.
Es muy valioso expresar caricias positivas a los niños porque de esta manera su necesidad de afecto se verá colmada. Aquellos niños que son reprochados y criticados son acariciados negativamente y se sentirán insatisfechos o marginados.
Debemos tener en cuenta que las caricias positivas nos ayudan a realzar nuestra autoestima y las negativas nos desvalorizan o causan lástima. En todo tipo de trabajo en la que socializamos continuamente con las demás debe existir expresiones de afecto a través de felicitaciones, agradecimientos que sirvan no solo de estímulo sino también de aliciente para superarse y crecer laboralmente.
Es bien cierto que tocar y acariciar es la mejor manera de expresar afecto, comprensión, amor, solidaridad, compasión y todo lo que signifique comunicación y cercanía entre las personas.
Ursula Angela Garcia
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